Iniciar Sesión



Visitantes

Tenemos 32 invitados conectado

Recientes

Exhortación Pastoral

Exhortación del CEM 2010
Exhortación Conferencia Episcola Mexicana
Ver documento

LOS MISTERIOS DE DIOS. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Lunes, 25 de Abril de 2005 03:59
Benedicto XVI y las Profecías para la Iglesia

La elección del nuevo Papa, Benedicto XVI, nos da una mayor luz para la comprensión de las profecías que están por cumplirse para el mundo y para la Iglesia. Y esto es así, ya que una profecía se hace más clara cuanto más cerca está de su cumplimiento. En los últimos meses hemos atestiguado cómo se siguen acumulando con mayor rapidez, una tras otra, las señales del Fin de los Tiempos. La muerte de Lucía de Fátima y principalmente el fallecimiento de nuestro querido Papa Juan Pablo II nos precipitaron a una última y breve etapa previa a la gran división de la Iglesia, desgarrador cisma que abrirá la puerta a la manifestación del Anticristo.
De acuerdo con la profecía de Garabandal, Juan Pablo II fue el último Papa antes del Final de los Tiempos. Exactamente, ¿qué quiere decir esto? No significa, como algunos erróneamente piensan, que Juan Pablo II sería el último Papa antes de la Parusía o Segunda Venida de Cristo. Tampoco significa que fuera el último Papa de la Iglesia de Roma. Asimismo, no necesariamente significa que inmediatamente después de su muerte se exteriorice el cisma y la división de la Iglesia con el anunciado enfrentamiento de los dos Papas. Más bien, afirmar que Juan Pablo II era el Papa previo al Fin de los Tiempos indica con toda certeza lo siguiente:

Que a su muerte se abrirá el breve período histórico denominado Fin de los Tiempos en donde la lucha anunciada en el Génesis (3, 15) entre la Mujer y la Serpiente, y dramatizada en el Apocalipsis (c.12) entre el Dragón de 7 cabezas y 10 cuernos y la Mujer vestida del sol que gime dolores de parto llegará a su conclusión, y donde tenemos la certeza por el propio libro del Apocalipsis que el vencedor será Cristo quien asestará un golpe casi mortal al Dragón para encadenarlo en el abismo del infierno durante mil años (Ap 20). Es en este contexto en el que se deben de entender aquellas palabras proféticas que dijera el entonces Cardenal Wojtyla en el Congreso Eucarístico de Filadelfia en el año de 1977: "Estamos ahora ante la confrontación histórica más grande que los siglos jamás han conocido, estamos ante la lucha final entre la Iglesia y la anti-Iglesia, entre el Evangelio y el anti-Evangelio. No creo que el ancho círculo de la Iglesia americana ni el extenso círculo de la Iglesia universal se den clara cuenta de ello, pero es una lucha que descansa dentro de los planes de la Divina Providencia".

Por tanto, es a partir de la muerte de Juan Pablo II en que se abrirá el Sexto Sello del Apocalipsis (6, 12 - 17) – el Gran Aviso y Milagro anunciados en Garabandal; tendrá también lugar la división de la Iglesia del Final de los Tiempos (Ap 12 y 17); el surgimiento de un falso profeta en medio de una gran confusión espiritual (Papa ilegítimo o antipapa. 2 Ts 2, 4 y Ap 13, 11); la necesaria remoción del "obstáculo" que impide la manifestación del Anticristo (2 Ts 2, 6 - 8); aumento de calamidades y desastres, guerras y revoluciones, caos financiero, que posibilita la aparición del Anticristo quien mediante falsos milagros y prodigios engañosos y apoyado por 10 grandes reyes de la Tierra logra dar solución aparente a todos los problemas que aquejan a la humanidad (2 Ts 2, 9 - 12); el desencadenamiento de la Gran Tribulación por parte del Anticristo, persecución y muerte a quienes no quieran sometérsele, la marca de la Bestia, supresión del Sacrificio de la Misa (Dn 8, 12 y 12, 11; Ap 13 y siguientes). También durante este tiempo se dará la conversión de los judíos (Rm 11, 25 y siguientes).

Como parte conclusiva del Final de los Tiempos se dará la Parusía o Manifestación del Señor quien con el aliento de su boca pone fin al Misterio del Mal acarreado por el Inicuo (2 Ts 2, 8), Parusía que incluye en primer lugar el Juicio de Naciones, la Caída de Babilonia y la Batalla de Harmaguedón (Ap 14, 8; 16, 12 - 14; 19; Jr 25, 30; Is 34; Mt 24, 20).

Todo este periodo de tiempo tiene como referente la última semana de Daniel (9,27), es decir, 7 años (2 tiempos divididos en 3 años y medio cada uno) desde que aparezca el Anticristo, así como el tiempo previo - el actual- que arranca desde la muerte de Juan Pablo II hasta la aparición del Anticristo, que no se manifestará hasta que haya muerto Benedicto XVI y haya tenido lugar el cisma y división de la Iglesia y la aparición del falso Papa que prepara precisamente la venida del Anticristo. Por eso Daniel dice que será un tiempo este de angustia "como no ha existido desde que existen las naciones" (c.12)

Es por lo anterior, que la Virgen Santísima le dijo al Padre Esteban Gobbi que cuando Juan Pablo II cumpliera la misión que el Cielo le había encomendado todos seríamos envueltos "en una inmensa nube de apostasía que llegaría a ser general" (13 de mayo de 1991).

Elección de Benedicto XVI

Sorpresivamente, en menos de 24 horas se ha elegido a un nuevo sucesor de Pedro. Sólo se necesitaron 4 escrutinios, 1 del lunes y 3 del martes para que el Sacro Colegio Cardenalicio eligiera por mayoría de 2/3 partes al Cardenal Joseph Ratzinger, quien ha tomado como nombre Benedicto XVI. ¿Qué lectura debemos dar a este suceso? Es claro que el Espíritu Santo se aseguró de que la obra pastoral iniciada por Juan Pablo II tuviera una continuidad en la persona del Cardenal Ratzinger, quien era básicamente su brazo derecho como el guardián de la Fe y de la ortodoxia Católica. El Cardenal Ratzinger es conocido por su férrea defensa de los principios cristianos tradicionales. Al igual que su predecesor el ahora Benedicto XVI no consentirá con relativismos en la Verdad; no cederá en la postura de la Iglesia ante el divorcio, los anticonceptivos, la homosexualidad, la eutanasia, ni ninguna forma de expresión promovida por la Cultura de la Muerte. No accederá a la ruptura del celibato sacerdotal, ni al acceso de las mujeres al sacerdocio. Mantendrá centralizado, como debe ser, el poder de la Iglesia. Mientras él dure en su Pontificado no habrá concesiones a las iglesias regionales. El Cardenal Ratzinger considera que la Iglesia Católica está en crisis y que buena parte tiene que ver con la forma en que se ha dialogado con los tiempos actuales. "Entre más se asimila una religión al mundo, más superficial se vuelve", dijo hace seis meses al semanario italiano Panorama.

El que Benedicto XVI sea alemán posibilita un mayor acercamiento a Europa occidental que está urgida de resucitar a sus raíces cristianas so pena de perecer. El diálogo con la Iglesia Protestante que domina una parte importante de Alemania, así como el acercamiento a los judíos y a la Iglesia Ortodoxa parece que serán agenda primordial de su Pontificado, amén de que cuando se produjo la definitiva separación de Roma de Constantinopla (a.1054) fue bajo el reinado de un Pontífice alemán, León IX, cuya fiesta la Iglesia celebra el 19 de abril, día de la elección de Benedicto XVI.

Benedicto XVI Cireneo de Juan Pablo II

En resumen, Benedicto XVI no es sino el Pontífice elegido por el Espíritu Santo para asumir y completar la pesada cruz de la Pasión de la Iglesia que ya cargaba penosamente Juan Pablo II. El Cardenal Ratzinger será como el cireneo que ayudará a llevar la cruz hasta el Calvario para que la Iglesia sufra ahí su terrible crucifixión, siempre necesaria para que pueda renovarse completamente según el Plan Providencial de Dios.

Benedicto XVI, la Gloria del Olivo y Fátima

En los medios de comunicación se ha venido reflexionando el por qué el nuevo sucesor de Pedro decidió tomar el nombre de Benedicto. Se especulan un sinfín de razones. Pero lo que es cierto es que existe un vínculo entre el Nuevo Pontífice, Fátima, el nombre de Benedicto y la Gloria del Olivo.

Por principio de cuentas, Fátima tuvo lugar en 1917, cuando el Pontífice reinante era Benedicto XV, y en cuyas apariciones la Santísima Virgen anunció el comienzo de la Segunda Guerra Mundial si los hombres no se convertían a Dios. De igual manera, todo parece indicar que Benedicto XVI será desafortunadamente el Papa previo a la Tercera Guerra Mundial. Asimismo, Benedicto XV fue el Papa de las apariciones de Fátima y cuya profecía fundamental anuncia la división de la Iglesia, el enfrentamiento de sacerdotes contra sacerdotes, obispos contra obispos y cardenales contra cardenales, que llegará a su vértice con la intromisión de Satanás a la alta cima de la Iglesia y que suscitará precisamente el enfrentamiento entre dos Papas. Por su parte, Benedicto XVI será el precursor del cumplimiento condicional de la profecía; pues resulta por esas cosas providenciales, que el Papa como Prefecto de la Doctrina de la Fe leyó el texto completo del secreto de Fátima tal y como se lo afirmó al periodista italiano Vittorio Messori, confirmándole que el mismo estaba vinculado "a los peligros que amenazaban la fe del cristiano y del mundo". Años más tarde, le correspondió hacer un comentario de la visión del secreto, por lo que sabe con certeza la inevitable renovación cruenta que la Iglesia tendrá que pasar, y de la que Juan Pablo II dijo en Fulda, Alemania en 1980 que no era posible evitarla, por que sólo así la Iglesia podría ser efectivamente renovada.

Por su parte, el nombre de Benedicto escogido por los Papas está estrechamente unido a una especial lucha en contra del poder de Satanás. La medalla de San Benito es famosa por su poder exorcista. Recordemos que poco antes de morir Juan Pablo II habló de las "densas tinieblas" que se cernían sobre su Pontificado y que no son sino una prolongación de lo que dijera Paulo VI sobre "el humo del infierno" que había entrado dentro de la Iglesia. Por lo mismo, resulta que en la historia de la Iglesia varios Papas con el nombre de Benedicto han estado bajo la sombra de un antipapa, tal es el caso de Benedicto III obstaculizado por el antipapa Anastasio; Benedicto V exiliado por el antipapa Otón I; y Benedicto IX bajo la sombra del antipapa Silvestre III. En el caso de Benedicto XVI, su Pontificado estará acechado por el cisma más grande que la Iglesia haya pasado jamás. Por tanto, si Juan Pablo II fue el Papa ligado a la Mujer Vestida del Sol, el Pontificado de Benedicto XVI parece más ligado al enemigo de la Mujer, el Dragón Rojo de las 7 cabezas y 10 cuernos.

Finalmente, siendo el emblema de los Benedictinos el olivo, que coincide con la divisa de San Malaquías de Gloria Olivae (la Gloria del Olivo) correspondiente al Papa 111 de su lista que arranca en 1143 con el Papa Celestino II, hay quienes consideraron que el sucesor de Juan Pablo II pertenecería a la Orden de los Benedictinos; la sorpresa fue que el Cardenal Ratzinger decidió tomar el nombre de Benedicto confirmando así la profecía de San Malaquías, además de sumarle el hecho de que el Cardenal Ratzinger gustaba hacer sus retiros en el Monasterio Benedictino de Montecassino.

Según el Obispo San Malaquías restaría solamente el Papa Pedro Romano al que de hecho no le corresponde ningún lema o divisa y que "habrá de apacentar las ovejas padeciendo muchas tribulaciones". De este próximo Pontífice hablaremos a continuación.

El Cisma

Con la elección de Benedicto XVI la Iglesia asumirá una postura de mayor definición, lo que provocará una mayor crítica de parte de los adversarios de la Iglesia y de los cristianos tibios que desean reformas en la fe y la doctrina que se ajusten a los nuevos tiempos. Los analistas de los medios de comunicación que se empeñan en ver a la Iglesia como una institución meramente humana sin vinculación a su origen divino anuncian ya la siguiente disyuntiva: o el Papa Benedicto XVI se abre a una mayor flexibilidad que conlleve una reforma de fondo para la Iglesia o asistiremos al fin de la Iglesia Católica como se le conoce hasta ahora. La realidad es que estos hombres no saben lo que dicen ni tienen idea de lo que es la profecía del Final de los Tiempos anunciada en el Apocalipsis. La Iglesia va a sufrir una gran prueba que Dios permite para Su mayor Gloria y de la Iglesia misma. Está profetizado que "las puertas del Infierno no prevalecerán sobre ella," pero también está profetizado que Dios permitirá a la antigua serpiente un ataque sin precedentes, pues el hombre ha rechazado la Verdad en Cristo que lo salvaría.

¿Cuánto tiempo queda? Eso sólo Dios lo sabe con exactitud, pero está comprobado que nuestra oración puede cambiar el curso de la historia y no importa que digan las profesias pues debemos confiar en el Señor y no tener miedo como nos dijo Juan Pablo II.

Abril 20, 2005

Luis Eduardo López Padilla
 

Página de la Legión de María

Página extraoficial de la Asociación Legión de María, los comentarios expresados son responsabilidad de sus respectivos Autores y no representan el punto de vista de la Organización, ni los lineamientos expresados en el Manual (c) 2004 - 2010  Contáctanos en:

Santoral

Visitas: Ver estadísticas
 

Opinión

¿Has leído el documento de Aparecida?
 

Comunidad

Síguenos en

Sigue a la Legion en FaceBook

Consulta el Programa Anual 2010

Misal Julio

D

L

M

M

J

V

S

-

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

21

22

23

24

25

26

27

28

29

30

+

Semanario Koinonia

Publicación informativa y de orientación católica de la Arquidiócesis de Puebla

Ver otros