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Palabras que pronunció el Padre Carlos Ripoll ODB en nombre de la Legión de María en el cementerio de la Recolecta al momento de despedir sus restos mortales:
“La Legión de María ha logrado con la muerte del Hermano Alfonso Lambe, su suprema ambición en la tierra: Ofrecer un alma generosa a la acción del Espíritu Santo para que el luminoso día de Pentecostés no conozca ocaso, para que en verdad el Espíritu Santo renueve la faz deformada de la tierra y establezca doquier el reinado del amor.”

“Para que esta hora fuera una realidad se unió a María Stma. y salió hace seis años del Cenáculo del Concilium Legionis para la reconquista del mundo de María estableciendo su reinado preparatorio para el de Jesús en varios países de América Latina con la fundación personal de 2000 praesidia. Su participación plena en la misma fe de María provocó en nosotros la misma admiración que Isabel tuviera por su prima, cuando llegó a la gran casa Argentina para extender la Legión y con Isabel nosotros decimos cabe los despojos mortales del Hermano Alfonso en los umbrales de la eternidad ¡Bienaventurado Alfonso porque creiste!”
“Descubriste a María en su doble y única maternidad que engendra a la cabeza y a los miembros y te aproximaste hasta ponerte con Ella a la sombra del Espíritu Santo para realizar con El y con María, en medio de nosotros, una sola acción: la acción del Espíritu Santo por medio de María”.
“Como el de María tu vivir fue totalmente el de Cristo, hasta el punto que la dicha de tratarlo en las escalas del camino que recorrió a pasos de gigante: ¿no ardía nuestro corazón cuando nos hablaba de María en su camino? “
“Su espíritu de legionario lo llevó a actuar en sus escasos 26 años de vida y en forma constante la orden de María en el banquete de Caná: “Haced lo que El os diga.”
“Llenó y colmó la medida de las tinajas de agua y esa su buena voluntad la trocó María en un vino exquisito: dar a Jesús al mundo Americano y a cada alma en particular.”
“Al abrigo de María no cediste Hno. Alfonso ante el peso de la pequeñez humana y tuviste ánimo hasta el fin para creer como María en lo imposible. Tu característica ha sido ser con María pura capacidad de Jesús.”
“No tuviste temor de recibir y hacer cumplir sus órdenes, pues tuviste la firme convicción de que todo lo que Ella nos manda sigue siendo obra del Espíritu Santo. Viviste el espíritu de la Legión, como hay que vivirlo: indisolublemente unido a María en la acción apostólica y Ella te acompañó de puerta en puerta, por los caminos de tu corta pero rica vida. Como la prudente ama de casa se sirvió de tus pasos, de tus palabras, de tus fatigas a lo largo de todas las rutas de nuestra querida patria que con orgullo te ofrece el lugar para tu eterno descanso. Tu acción apostólica fue de larga paciencia y de solidaridad que no se cansa de esperar sin aceptar la derrota ni el derrotismo. Como María no trataste a nadie de superior ni inferior ni siquiera de igual a igual, sino de inferior a superior. Tu unión con María te llevó a ver al prójimo con otros ojos, con los ojos de María; con otros labios, con los labios de María; a amar con otro corazón, con el corazón de María. Por eso tu plegaria fue el preludio de tu acción y después acompañamiento ineludible de todos tus trabajos legionarios.”
“Serviste a Dios con la decisión y valentía de las nobles causas que te confió la Legión. Tu valentía tuvo para nosotros una fuerza de atracción superior a los más elocuentes discursos que podríamos pronunciar en estas circunstancias. Fuiste un soldado fiel en permanente acto de servicio legionario y la característica apostólica fue el significativo de tu vida. No en vano militaste bajo la conducción de la Virgen Guerrera, vencedora en todos los combates contra Satanás y sus malignas potestades.”
“Con Ella creíste en la posibilidad de lo imposible y no hubo miseria moral que no nos hubieras propuesto remediar con los métodos experimentados de la Legión. Tu vida nos dejó la enseñanza de que en el mundo actual más que nunca, se necesita un catolicismo fuerte, valiente y atento a la inmensa miseria moral que nos rodea por doquier.”
“Hermano Alfonso: seguiremos contemplando tu figura de legionario fiel a la sombra del Vexillium empuñado con tu mano laboriosa en el acto de hacer la promesa al Espíritu Santo ante la Reina de todas las batallas y tú, Hno Alfonso dirás a las generaciones de legionarios argentinos, que reclutarás desde el cielo con inspiraciones de fe, amor, humildad, pureza, y valentía: Me presento a Tí como soldado e Hijo tuyo.”
“Estas palabras sean, hermanos legionarios, antes los despojos mortales de Alfonso Lambe, toque de llamada a un amor que no ceja ante las dificultades y que sabe según su ejemplo permanecer fiel hasta la muerte.” |