Alfonso (Alfie) Lambe Nació en Irlanda el día de la fiesta de S. Juan Bautista en 1932 También él resultó un preparador de los caminos del Señor y un digno presentador del Salvador. Devoto de la Madre de Dios desde pequeño, al conocer la Legión de Maria se dijo: « Qué magnífica ocasión para consagrarme a la Madre de Dios!» Se entregó de lleno a Maria para hacer su obra: extender el Reino de su divino Hijo. Trabajó con valentía y abnegación en su propia tierra, y eso fue como su noviciado, su preparación. En su humildad se sorprendió cuando le ofrecieron ir a Sudamérica como «enviado». Fue al Ecuador en 1954. Allí le esperaban como agua del cielo. En dos días comenzaron dos praesidia en Ambato. En tres meses recorrió una buena parte del Ecuador, seis diócesis. A los cinco meses se habían formado varias Curiae.
En 1955, durante sus vacaciones. pasó por Perú sembrando, fundando. confirmando y animando Llegó a Bolivia y siguió actuando de la misma forma. Le llevaron al Congreso Eucarístico de Rio de Janeiro. Se entrevistó con Nuncios. Cardenales y Obispos procedentes de todo lugar, ¡Y no era más que un joven de 23 años!
En 1956 Pasó a la Argentina; campo difícil hubo oposición. Trabajó y esperó pacientemente En 1957 volvió a reforzar lo hecho en Bolivia, Perú y Ecuador; todo funcionaba. Volvió a la Argentina, recorriendo grandes distancias.
En 1958 fue a Paraguay, entró en Uruguay y recorrió el norte de Argentina. Al finalizar este año se sintió enfermo. En 1959 el día 21 de enero, a los 27 a os. Dios y María le llevaron a la Paz eterna premiándole su trabajo. Hablaba con todos: cardenales, obispos, sacerdotes, pastores protestantes. militares, comunistas, obreros, etc. Son miles los praesidia que dejó en marcha. Su velocidad parecía supersónica y su fuerza hercúlea. Su entrega a leprosos, pecadores, idealistas, marxistas. intelectuales. campesinos, a todos. Sin miedo a las enfermedades, insectos, el frío o el calor, a las distancias, etc. Sin descanso, continuos viajes y ¡en qué medios de transporte! Poco dormir; y comer ¡lo que haya! Su fuerza la Oración. Misa, Comunión. renovación de su promesa, rosario, oficio divino, etc. Confiado y con sencillez. Convencía más por sus obras que por sus palabras.
Se ruega a cuantos por mediación de Alfonso Lambe obtengan favores de Dios, envíen los datos a: Oficina de la Legión de Maria / Casa de la Cristiandad Av. 33 Oriente #1625 Col. El mirador C.P. 72530 Puebla, México.
Oración por la beatificación de Alfonso Lambe
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